El 8 de octubre llegaron dos noticias que, juntas, muestran que la carrera de los robotaxis entró en una fase nueva: Uber anunció que empezará a probar los vehículos autónomos de la china Pony.ai en Londres, y Waymo, la empresa de Alphabet, cerró su primer financiamiento con deuda por 5.000 millones de dólares. Ambas fueron de lo más leído en TechCrunch y se replicaron en medios de movilidad y finanzas.

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Qué pasó

Uber y Pony.ai, a Londres

  • Uber y Pony.ai probarán en las calles de Londres, en las próximas semanas, los robotaxis de séptima generación de Pony.ai, con la idea de integrarlos más adelante a la red de Uber en la ciudad.
  • La alianza empezó en mayo de 2025 con foco en Medio Oriente. En 2026 lanzaron en Zagreb, Croacia, un servicio comercial con conductores de seguridad, y apuntan a desplegar más de 2.000 robotaxis en cinco ciudades europeas.
  • En Londres, Uber ya trabaja con la británica Wayve, que lanzó a inicios de septiembre el primer servicio supervisado de robotaxis de la ciudad. Con Pony.ai suma un segundo socio en el mismo mercado.
  • Uber espera ofrecer viajes autónomos en hasta 15 ciudades del mundo a fines de 2026, y tiene acuerdos con más de 30 empresas de vehículos autónomos.

Waymo se endeuda para crecer

  • Waymo cerró 5.000 millones de dólares en deuda, la primera vez que se financia de esta forma. Lideraron Blackstone, PIMCO y Sixth Street, con participación de otros grandes fondos.
  • Llega después de una ronda de capital de 16.000 millones en febrero de 2026 que la valoró en 126.000 millones.
  • Waymo opera en 15 mercados de Estados Unidos y prueba en Londres y Tokio. El dinero servirá para crecer en sus ciudades actuales y entrar en nuevas, dentro y fuera del país.
  • La empresa enfrenta también investigaciones federales por incidentes de seguridad, según TechCrunch.

Por qué importa

Hasta hace poco, los robotaxis eran experimentos limitados a unas pocas ciudades de Estados Unidos y China. Hoy hay competencia real por mercados internacionales, con empresas estadounidenses, chinas y europeas peleando por las mismas calles. Londres se convierte en un campo de prueba clave: Waymo, Wayve y ahora Pony.ai, de la mano de Uber.

Para Latinoamérica, donde Uber, DiDi y otras plataformas tienen millones de usuarios y conductores, la pregunta ya no es si llegarán los autos autónomos, sino cuándo y con qué reglas.

Nuestro análisis

Uber eligió no fabricar, sino agregar

Uber abandonó hace años el desarrollo de su propio auto autónomo. Su apuesta actual es ser la plataforma donde operan los robotaxis de otros. Tener varios socios en una misma ciudad le da poder de negociación y reduce su riesgo si uno falla. Es la misma lógica de un mercado: Uber pone la demanda, los fabricantes ponen los autos.

La deuda de Waymo es una señal de madurez

Una empresa recurre a deuda en lugar de capital cuando tiene ingresos previsibles o activos que la respalden. Que fondos como Blackstone o PIMCO presten 5.000 millones sugiere que ven el negocio de Waymo cada vez más como una operación de flota con flujos estables, y menos como un proyecto de investigación. Al mismo tiempo, convierte la expansión en una carrera contra el reloj: la deuda se paga.

La competencia China-Occidente llega a la calle

Pony.ai operando en Londres con Uber muestra que la tecnología china de conducción autónoma ya compite fuera de su país. Esto puede abrir debates regulatorios sobre datos, seguridad y origen de la tecnología, como ya ocurre con otros productos chinos en Europa y Estados Unidos.

¿Y la región?

Ninguno de estos anuncios menciona a Latinoamérica. Las condiciones viales, la regulación todavía inexistente en la mayoría de los países y el costo de los vehículos hacen que la llegada se vea lejana. Pero conviene recordar que las ciudades del Golfo pasaron de cero a servicios comerciales en pocos años gracias a gobiernos que decidieron atraer a estas empresas. Alguna ciudad latinoamericana podría intentar lo mismo.

Qué hacer ahora

  • Si tienes un negocio de movilidad o logística, sigue de cerca los pilotos en Europa y el Golfo: son el modelo que podría replicarse en la región.
  • Si eres conductor de plataformas, vale la pena pensar a mediano plazo en habilidades complementarias: supervisión de flotas, logística o atención al cliente.
  • Si trabajas en políticas públicas o en gremios, empieza la conversación sobre regulación antes de que llegue la tecnología, no después.
  • Si eres marketer, observa cómo comunican seguridad estas empresas: generar confianza en una tecnología nueva es un caso de estudio en sí mismo.

Fuentes